Tus acciones se mantienen en cuentas de custodia segregadas gestionadas por los custodios de Mintos, separadas de los activos propios de Mintos. En caso de insolvencia de Mintos, tus inversiones en acciones serían totalmente recuperables a través de los custodios de Mintos y no podrían utilizarse para saldar las deudas de Mintos.
Todo efectivo no invertido está protegido al mantenerse en cuentas de salvaguardia en bancos centrales, instituciones de crédito o fondos del mercado monetario autorizados en la UE.