Si bien los pagos pendientes existen porque las entidades prestamistas liquidan el pago neto semanalmente, nos aseguramos de que el sistema no se utilice de forma abusiva. En el momento en que la liquidación se retrasa o los pagos pendientes aumentan, nuestro equipo se pone en contacto con la entidad prestamista para investigar el motivo. También imponemos una cargo por demora en las liquidaciones que se comparte con los inversores, lo que significa que los inversores reciben intereses sobre los pagos pendientes. Por último, pero no por ello menos importante, las entidades prestamistas entienden muy bien que los inversores «votan con su cartera» y harán todo lo posible por mantener su confianza.
Al igual que cualquier fondo de inversores o de entidades prestamistas, los pagos pendientes están segregados de los fondos propios de Mintos y no guardan relación con la liquidez de Mintos. Los reembolsos de los préstamos pasan a estar pendientes cuando la entidad prestamista nos informa a través de una API de que el prestatario ha realizado un pago. En ese momento, el dinero todavía tiene que transferirse a Mintos. Los abonos a los inversores se realizan de forma automática tan pronto como recibimos el dinero o cuando las nuevas inversiones en préstamos de esa entidad prestamista superan a los reembolsos de los prestatarios.