Para lograr la mejor diversificación, te recomendamos establecer un objetivo de cartera cercano al importe que planeas invertir. Si el objetivo de cartera es mucho mayor, la diversificación puede no funcionar como se espera.
Ejemplo: Si estableces un objetivo de cartera de EUR 100.000 y seleccionas 10 entidades prestamistas, el objetivo de inversión para cada entidad prestamista se fijará en el 10 % (o EUR 10.000). Si inviertes solo EUR 1.000, toda la suma podría invertirse en préstamos o Notes de una única entidad prestamista y tu cartera no estaría diversificada.