Las acciones con dividendos son acciones de empresas que suelen compartir sus beneficios con los accionistas, normalmente de forma periódica, por ejemplo, trimestral, semestral o anual. Un dividendo es el pago en sí: una parte de los beneficios de la empresa que se distribuye entre quienes poseen sus acciones.
Las empresas que pagan dividendos suelen ser negocios más consolidados con beneficios estables, mientras que muchas empresas más jóvenes y de rápido crecimiento reinvierten sus beneficios. Puedes leer más sobre cómo se comparan en [Los diferentes tipos de acciones].
¿Cómo funcionan las acciones con dividendos?
Las acciones con dividendos funcionan distribuyendo parte de los beneficios de la empresa entre los accionistas, normalmente mediante pagos periódicos en efectivo. La empresa decide cuándo y cuánto pagar, y lo reciben los accionistas que poseen las acciones en una fecha límite determinada. Para conocer todos los detalles, incluidas las fechas clave y cómo llegan los pagos a tu cuenta, consulta [Qué son los dividendos y cómo funcionan].
¿Qué es la rentabilidad por dividendo?
La rentabilidad por dividendo es el dividendo anual que una empresa paga por acción, expresado como porcentaje del precio actual de la acción. Es la forma más habitual de comparar los ingresos que pagan distintas acciones con dividendos en relación con su precio.
Por ejemplo, si una acción cuesta 50 € y la empresa paga 2 € por acción en dividendos durante un año, la rentabilidad por dividendo es del 4 %. Como la rentabilidad depende del precio de la acción, cambia a medida que este varía. Cuando el precio baja, la rentabilidad sube, aunque el dividendo se mantenga igual.
¿Por qué invierte la gente en acciones con dividendos?
La gente invierte en acciones con dividendos principalmente por la posibilidad de obtener ingresos periódicos, además de la oportunidad de que el precio de la acción aumente con el tiempo. Esta combinación atrae a los inversores que quieren que sus inversiones les generen pagos en efectivo durante el proceso, y no solo cuando las venden.
Algunos inversores reciben los dividendos como ingresos, mientras que otros los reinvierten para comprar más acciones, lo que puede ayudar a que sus participaciones crezcan con el tiempo. Este enfoque suele denominarse inversión en dividendos. Como ocurre con cualquier acción, el resultado depende del rendimiento de la empresa.
¿Merece la pena invertir en acciones con dividendos? (y sus riesgos)
Que merezca la pena invertir en acciones con dividendos depende de tus objetivos, tu horizonte temporal y tu tolerancia al riesgo. No hay una única respuesta, y conllevan los mismos riesgos principales que cualquier otra acción. Estos son algunos puntos clave que debes tener en cuenta:
- Los dividendos no están garantizados. Una empresa puede reducir, pausar o suspender el pago de dividendos en cualquier momento, especialmente cuando bajan sus beneficios.
- Una rentabilidad elevada puede ser una señal de advertencia. Una rentabilidad por dividendo inusualmente alta a veces significa que el precio de la acción ha bajado porque los inversores están preocupados por el futuro de la empresa. El dividendo que hoy parece atractivo podría reducirse más adelante.
- El precio de la acción puede seguir bajando. Recibir dividendos no te protege de perder dinero si baja el valor de la acción, y una caída del precio puede superar los ingresos que recibes.
Debido a estos riesgos, muchos inversores distribuyen su dinero entre varias empresas y sectores en lugar de depender de unas pocas empresas que pagan dividendos. Podrías perder parte o la totalidad del dinero que inviertas.
Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no constituye asesoramiento de inversión. El valor de las inversiones puede bajar o subir.